Arranque de año flojo: el empleo formal cae en enero y también retrocede el padrón de patrones del IMSS

13:30 09/02/2026 - PesoMXN.com
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El inicio de 2026 dejó señales encontradas para la economía mexicana: mientras la “cuesta de enero” se reflejó en una mayor presión sobre el bolsillo —con una inflación anual de 3.79% reportada recientemente—, el mercado laboral formal mostró un tropiezo. En enero se perdieron 8,104 puestos registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y, en paralelo, se redujo el número de patrones inscritos, un termómetro relevante de la dinámica de creación de empresas y unidades productivas.

De acuerdo con el IMSS, la variación mensual negativa del empleo (equivalente a -0.04%) se explicó principalmente por un ajuste en el empleo asociado a plataformas digitales, un segmento que ha estado bajo cambios regulatorios y operativos desde la instrumentación del esquema para incorporar trabajadores de aplicaciones a la seguridad social. El propio Instituto señaló que el reacomodo del empleo ligado a estas plataformas fue el factor central del saldo del mes, en un contexto donde el registro de este tipo de ocupaciones puede mostrar mayor volatilidad por la estacionalidad, los umbrales de ingreso y los mecanismos de reporte.

Aun con el retroceso de enero, el indicador de ingresos del empleo formal siguió al alza: el salario base de cotización promedio se ubicó en 662.8 pesos diarios, su mayor nivel para cualquier mes en los registros. El avance nominal anual fue de 7.3%, lo que sugiere un mercado laboral que, en ciertos segmentos, continúa ajustando salarios por encima de la inflación observada; sin embargo, el efecto real depende de la trayectoria de precios y de la dispersión entre sectores, regiones y tamaños de empresa. En los hechos, el crecimiento del salario promedio puede coexistir con pérdida neta de plazas si la destrucción de empleo se concentra en actividades de menor remuneración o con alta rotación.

El otro dato que llamó la atención fue el descenso en los registros patronales: al 31 de enero el IMSS contabilizó 1.023 millones de patrones, una caída mensual de 5,842 (-0.6%). En términos anuales, la variación fue negativa en 2.5%. El Instituto atribuyó parte de este comportamiento a la implementación de medidas de seguridad en la apertura de registros patronales de personas físicas, una política que busca mitigar prácticas irregulares, pero que también puede elevar fricciones administrativas para micro y pequeñas empresas, particularmente en periodos de demanda débil o incertidumbre.

Estas señales del mercado laboral llegan tras un 2025 de crecimiento económico limitado: el PIB avanzó 0.7% (cifra preliminar), el peor desempeño desde el choque de 2020. Con una expansión tan baja, el espacio para que el empleo formal crezca de manera sostenida se reduce, pues la creación de plazas suele depender de un ritmo de actividad más dinámico y de inversión privada con mayor certidumbre. Además, persisten retos estructurales: alta informalidad, brechas de productividad y una desaceleración global que afecta exportaciones y cadenas industriales.

Al mismo tiempo, el entorno externo sigue siendo un foco de riesgo. México mantiene una alta integración comercial con Estados Unidos, destino de más de cuatro quintas partes de sus exportaciones, por lo que cambios en la política comercial, medidas arancelarias o episodios de volatilidad financiera tienden a transmitirse a la inversión, el tipo de cambio y las decisiones de contratación. En el frente doméstico, la evolución del consumo dependerá de la combinación entre salarios reales, costo del crédito y la trayectoria de la inflación, mientras que la inversión se juega en la certidumbre regulatoria, el nearshoring y la capacidad de infraestructura y energía para absorber nuevos proyectos.

Hacia adelante, el desempeño del empleo formal probablemente dependerá de si la economía logra retomar tracción en manufactura, servicios y construcción, así como de la forma en que se estabilice el registro de ocupaciones vinculadas a plataformas. Un repunte sostenido requeriría no solo mayor crecimiento, sino también condiciones que favorezcan la formalización y la permanencia de negocios: simplificación de trámites, financiamiento accesible para mipymes y reglas claras para sectores emergentes.

En balance, enero abrió con una pérdida moderada de empleo formal y una reducción visible de patrones registrados, al tiempo que el salario promedio continuó aumentando en términos nominales. El mensaje es mixto: hay señales de resiliencia en remuneraciones, pero también indicios de enfriamiento en la generación de plazas y en la base empresarial, en un contexto de crecimiento económico débil y riesgos externos relevantes.

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