Hacienda actualiza la tarifa del ISR para 2026: el ajuste por inflación reducirá retenciones mensuales

10:48 15/01/2026 - PesoMXN.com
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La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) publicó las tarifas de Impuesto Sobre la Renta (ISR) aplicables a personas físicas para 2026, con un ajuste por inflación que, en la práctica, puede traducirse en menores retenciones mensuales para trabajadores asalariados, profesionistas independientes (freelancers) y dueños de micronegocios, siempre que sus ingresos nominales no suban en la misma proporción. El cambio llega tras varios años con la misma estructura de rangos, lo que había provocado que la inflación “empujara” a algunos contribuyentes a pagar proporcionalmente más, aun sin mejoras reales en su poder adquisitivo.

El ajuste responde a que el nivel de precios acumuló un avance de doble dígito desde la última referencia considerada para actualizar la tarifa. En México, cuando las tablas del ISR no se mueven al ritmo de la inflación, se incrementa el llamado “arrastre fiscal” (bracket creep): con aumentos salariales nominales —o incluso sin ellos— las personas pueden quedar en rangos con cuotas y tasas marginales relativamente más altas en términos reales. Al actualizar límites inferiores y superiores, la autoridad busca que el impuesto se mantenga más alineado con el ingreso real de los contribuyentes.

Un ejemplo ilustra el efecto: un contribuyente con ingresos brutos de 12,000 pesos mensuales habría pagado en 2025 una tasa efectiva cercana al 8.6% (alrededor de 1,033 pesos). Con la tarifa 2026, el descuento rondaría 7.9% (aproximadamente 947 pesos), es decir, unos 87 pesos menos al mes. Aunque el porcentaje exacto cambia según el nivel de ingresos, el mecanismo es el mismo: se recalibran rangos, cuotas fijas y tasas aplicables al excedente para suavizar el impacto inflacionario.

Para dimensionar la importancia del ajuste, conviene recordar que el ISR es uno de los pilares de la recaudación federal en México. En un entorno donde el gasto público enfrenta presiones (costo financiero de la deuda, necesidades de inversión en infraestructura y programas sociales, y compromisos de entidades como Pemex), Hacienda busca equilibrar dos objetivos: proteger la base gravable en términos reales y mantener certidumbre para contribuyentes y empleadores que realizan retenciones. En ese sentido, la actualización por inflación no implica necesariamente un “recorte” discrecional, sino un reacomodo técnico previsto en la normativa para evitar distorsiones.

¿Cómo se calcula el ISR mensual con la tabla 2026? El procedimiento general se mantiene: (1) ubicar el rango de ingresos en la tarifa mensual; (2) restar el límite inferior al ingreso gravable; (3) aplicar la tasa marginal al excedente para obtener el “impuesto marginal”; y (4) sumar la cuota fija del rango. Por ejemplo, con un ingreso mensual de 30,000 pesos, el contribuyente se ubica en el renglón correspondiente (con su límite inferior, cuota fija y tasa sobre excedente); al restar el límite inferior y aplicar la tasa marginal, el resultado se suma a la cuota fija para obtener la retención aproximada. Con la actualización 2026, para ese nivel de ingreso la tasa efectiva también baja frente a 2025, por lo que el descuento mensual resultaría menor.

Más allá de la tabla, el monto final que cada persona paga puede variar por deducciones y acreditamientos aplicables en la declaración anual (gastos médicos, intereses reales hipotecarios, aportaciones complementarias para el retiro, entre otros, cuando proceden y se cumplen requisitos). Para asalariados, el patrón suele retener mes con mes; para independientes y pequeños negocios, los pagos provisionales y la contabilidad determinan el monto, por lo que la planeación fiscal y la formalidad siguen siendo determinantes para evitar diferencias relevantes al cierre del año.

También destaca el tratamiento del subsidio al empleo, que en los hechos evita que a quienes perciben alrededor de un salario mínimo se les descuente ISR. En el resto del país, el umbral mensual asociado al salario mínimo general queda cubierto por el subsidio; en la Zona Libre de la Frontera Norte, el umbral es mayor debido al salario mínimo más alto en esa región. Este componente es relevante porque México ha sostenido incrementos importantes al salario mínimo en los últimos años; mantener un diseño que no “castigue” con ISR a los ingresos más bajos es parte del objetivo distributivo del esquema.

Hacia adelante, el impacto de la tarifa 2026 dependerá de la trayectoria de la inflación y de los ajustes salariales. Si los incrementos nominales se alinean con la inflación, la actualización de rangos ayuda a que la carga fiscal no aumente por simple efecto estadístico. Sin embargo, si la inflación repunta o si vuelve a retrasarse la actualización de tablas, podría reaparecer el fenómeno de arrastre fiscal. A la par, una mayor fiscalización digital del SAT y el uso extendido de comprobantes electrónicos continúan elevando la capacidad recaudatoria, por lo que la discusión pública suele concentrarse no solo en tasas, sino en simplificación, incentivos a la formalidad y certeza para el contribuyente.

En síntesis, la tarifa del ISR para 2026 incorpora un ajuste por inflación que puede reducir retenciones mensuales y corregir distorsiones acumuladas en años recientes, con efectos diferenciados según el nivel de ingreso y el régimen fiscal. La medida mejora la correspondencia entre impuestos y poder adquisitivo, aunque su alcance real dependerá de la evolución de precios y salarios, así como de la capacidad de los contribuyentes para aprovechar deducciones y cumplir oportunamente con sus obligaciones.

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