SAT afina cruces de datos y baja el ritmo de devoluciones: qué cambia para los contribuyentes en 2026

12:16 19/02/2026 - PesoMXN.com
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SAT afina cruces de datos y baja el ritmo de devoluciones: qué cambia para los contribuyentes en 2026

El fisco está acelerando la verificación de deducciones y comprobantes, y eso se traduce en devoluciones más lentas y con más requerimientos de información.

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) está profundizando sus cruces de información para validar que las deducciones reportadas por los contribuyentes correspondan a operaciones efectivamente realizadas y correctamente documentadas. El giro no es menor: ya se refleja en un crecimiento más moderado del monto devuelto por saldos a favor, tras un periodo de expansión extraordinaria en años recientes.

De acuerdo con cifras reportadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el monto devuelto por saldos a favor alcanzó 972,999 millones de pesos en 2025, un incremento nominal de 4.0% anual. El dato contrasta con el repunte observado en 2022, cuando el crecimiento anual llegó a 28% y el volumen de devoluciones rebasó el billón de pesos, impulsado por una combinación de mayor base de contribuyentes, digitalización de procesos y el arrastre de regularizaciones y saldos acumulados.

Especialistas y fuentes fiscales coinciden en que la desaceleración no necesariamente implica una negativa generalizada a devolver, sino una revisión más fina —y, por tanto, más lenta— en devoluciones automáticas y en la validación de deducciones personales. El SAT ha hecho más estricta la corroboración de la información contenida en CFDI y la congruencia entre lo declarado, lo facturado y la trazabilidad del pago, especialmente en rubros como servicios médicos, donde los errores suelen ser frecuentes.

En la práctica, los motivos típicos de fricción incluyen facturas con datos inconsistentes, pagos realizados en efectivo para conceptos que requieren medios electrónicos, o deducciones pretendidas por gastos facturados a nombre de un titular distinto al contribuyente que solicita el saldo a favor. También aparecen casos de cuentas CLABE mal capturadas o devoluciones que requieren aclaración adicional por discrepancias con retenedores o emisores de CFDI.

El endurecimiento ocurre en un contexto de finanzas públicas presionadas por mayores necesidades de gasto y por el reto de sostener la recaudación sin elevar tasas. México ha mostrado avances en eficiencia recaudatoria durante los últimos años mediante fiscalización y digitalización, con un SAT que ha apostado por ampliar la base, reducir la evasión y atacar esquemas de facturación simulada. En ese marco, las devoluciones se vuelven un punto sensible: son un derecho del contribuyente cuando procede, pero también un foco de riesgo para la autoridad cuando se usan indebidamente para drenar recursos.

La “nueva normalidad” de las devoluciones: más evidencia, más trazabilidad

Hacia 2026, el mensaje central es que ya no basta con “tener la factura”. La validación se mueve hacia la materialidad y la coherencia integral de la operación: que el servicio realmente se prestó, que el bien se entregó, que el pago sea rastreable y que exista consistencia entre el CFDI, el método de pago, el emisor y el contribuyente que pretende la deducción. En deducciones médicas, por ejemplo, el uso de transferencias, tarjetas y medios bancarios es clave, y los contribuyentes pueden verse obligados a reunir evidencia adicional —como diagnósticos, órdenes médicas, resultados de laboratorio o documentación complementaria— si la autoridad solicita aclaraciones. Para la economía familiar, esto implica un costo administrativo y de tiempo: organizar comprobantes con anticipación, revisar CFDI emitidos por proveedores y confirmar que los pagos cumplan las reglas fiscales, especialmente en temporada de declaración anual.

La autoridad fiscal ha anunciado y puesto en marcha esquemas de atención posteriores a la campaña de declaración anual para resolver incidencias, con orientación directa sobre inconsistencias que impiden la devolución automática. Si bien estos mecanismos pueden reducir la conflictividad al dar una ruta de corrección, también sugieren que la devolución “en automático” será menos común en casos con variables sensibles (forma de pago, titularidad, discrepancias de retenciones o CFDI con errores).

Para el contribuyente, la implicación inmediata es operativa: anticipar que abril —mes clave de la declaración anual de personas físicas— puede venir acompañado de requerimientos adicionales. Para el gobierno, el efecto es doble: por un lado, se contienen devoluciones indebidas y se blinda la recaudación; por el otro, el proceso puede elevar la carga de atención y elevar la percepción de fricción si los tiempos se extienden. En el agregado macro, la velocidad de devoluciones también tiene efectos de liquidez: hogares y pequeños negocios suelen incorporar esos recursos a su flujo de efectivo, de modo que retrasos generalizados pueden sentirse en consumo o pagos de corto plazo, aunque el impacto dependerá de la magnitud y concentración de los casos.

En perspectiva, la estrategia del SAT se alinea con una tendencia global: administraciones tributarias más analíticas, apoyadas en datos y trazabilidad digital. En México, la expansión del CFDI, los complementos de pago y la interconexión de reportes han construido un ecosistema donde la autoridad puede detectar discrepancias con mayor rapidez. El reto será mantener un equilibrio entre control y certidumbre, para que el contribuyente cumplido no enfrente obstáculos desproporcionados y para que los procesos de aclaración sean ágiles y transparentes.

En síntesis, el menor ritmo de crecimiento de devoluciones en 2025 refleja una fiscalización más puntual de deducciones y comprobantes. La señal para 2026 es clara: la devolución sigue siendo procedente cuando aplica, pero el estándar probatorio y la validación previa serán más exigentes, por lo que la preparación documental será determinante.

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