Afores ganan atractivo frente a Cetes en un entorno de tasas más bajas

12:42 25/03/2026 - PesoMXN.com
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Con la inflación cediendo y los recortes de Banxico en el radar, los rendimientos de algunas Siefores destacan para el ahorro de largo plazo.

En un momento en el que los hogares mexicanos buscan proteger su dinero sin asumir riesgos excesivos, la comparación entre instrumentos de corto plazo como los Cetes y el desempeño de las Afores vuelve a cobrar relevancia. La lectura es matizada: los Cetes siguen siendo una referencia de bajo riesgo y alta liquidez, pero para horizontes de inversión largos —como el retiro— algunas Sociedades de Inversión Especializadas en Fondos para el Retiro (Siefores) han mostrado rendimientos nominales superiores, de acuerdo con cifras reportadas por la autoridad del sistema.

Al cierre de febrero de 2026, los datos de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) ubicaron a Siefores de administradoras como Profuturo, XXI-Banorte y Sura entre las de mejor desempeño por generación. En varias cohortes, los rendimientos nominales se movieron alrededor de 8% a 9% anual, niveles que contrastan con el retorno del Cete a 28 días, que recientemente se ubicó en 6.81%.

La diferencia, sin embargo, no debe interpretarse como un “cambio de vehículo” automático. Cetes y Afores responden a objetivos distintos: el primero es un instrumento de deuda gubernamental de vencimiento corto, útil para estacionar recursos y administrar liquidez; el segundo es un esquema de ahorro obligatorio y de largo plazo, invertido en portafolios diversificados cuyo desempeño puede variar con los ciclos del mercado.

En términos reales, la comparación también depende de la inflación. Con una inflación de 4.63% en el periodo citado, el rendimiento real aproximado del Cete a 28 días ronda 2.18 puntos porcentuales. En el caso de las Siefores, el rendimiento real se obtiene al descontar inflación de una rentabilidad que, además, puede incorporar periodos de volatilidad: un buen año puede ser seguido por meses de ajustes en valuaciones, sobre todo cuando se mueven las tasas de interés o cambia el apetito por riesgo global.

La discusión ocurre además en un contexto macroeconómico donde México navega entre la desaceleración global, la reorganización de cadenas de suministro vinculada al nearshoring y un mercado interno que se sostiene por empleo y consumo, aunque con presiones por el costo del crédito. En ese entorno, la trayectoria de tasas se vuelve clave: cuando las tasas bajan, los instrumentos de corto plazo tienden a ofrecer retornos menores, mientras que portafolios con mayor duración o exposición a activos de riesgo pueden beneficiarse, aunque con fluctuaciones.

Cómo se explica que una Siefore supere a un Cete

Las Siefores invierten con un mandato generacional: a mayor juventud del trabajador, mayor capacidad de asumir volatilidad y, por lo tanto, mayor proporción en instrumentos con potencial de rendimiento más alto (renta variable, deuda corporativa, instrumentos estructurados y exposición internacional, según límites regulatorios). Conforme el trabajador se acerca a la jubilación, el portafolio migra gradualmente a activos más conservadores para reducir el riesgo de pérdidas en momentos críticos. Esa transición explica por qué los rendimientos difieren entre Siefores y por qué no todas “ganan” por igual en cada periodo.

En la práctica, una Siefore puede superar a un Cete cuando la valuación de bonos de mayor plazo se beneficia de bajas en tasas, cuando las bolsas tienen periodos positivos o cuando la diversificación amortigua choques específicos. En contraste, un repunte inesperado de inflación, episodios de aversión al riesgo o alzas de tasas pueden generar meses de rendimientos bajos o incluso negativos en términos nominales, algo que un inversionista de corto plazo suele tolerar menos.

Los datos más recientes disponibles muestran, por ejemplo, que en varias Siefores generacionales los mejores rendimientos nominales fueron encabezados por Profuturo (cercanos a 9%), seguido por XXI-Banorte y Sura en distintos segmentos. Para la Siefore de pensiones (SB0), orientada a personas próximas a retiro o con condiciones específicas, destacaron Coppel y Azteca con rendimientos alrededor de 7.58%, así como PensionISSSTE con 7.48%, reflejando una composición más defensiva.

Para los trabajadores, el punto crítico no es solo “quién ganó este año”, sino la consistencia a lo largo del tiempo, el nivel de comisiones y el servicio. En México, el cambio de Afore es un trámite regulado que puede ayudar a capturar mejores resultados esperados, pero conviene revisar el desempeño neto de comisiones por generación, la calidad de la administración de riesgos y la claridad de la información. También es relevante recordar que el ahorro voluntario puede complementar el saldo y, en algunos casos, ayudar a compensar lagunas de cotización o carreras laborales intermitentes.

Hacia adelante, el desempeño relativo entre Afores y tasas de corto plazo estará influido por la ruta de la política monetaria, la dinámica inflacionaria, el crecimiento económico y el comportamiento de los mercados financieros. Si el ciclo de tasas continúa normalizándose, los rendimientos de instrumentos como Cetes podrían seguir ajustándose, mientras que las Siefores mantendrán su lógica de inversión a largo plazo: diversificar para buscar rendimiento, aceptando variaciones en el camino.

En suma, los Cetes siguen siendo un referente de bajo riesgo para horizontes cortos, pero para objetivos de retiro algunas Siefores han mostrado rendimientos nominales competitivos. La decisión informada pasa por entender plazo, volatilidad y costos, más que por comparar una sola tasa en un solo mes.

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