BBVA y Santander en México: el pulso de la banca española entre escala, digitalización y competencia

16:19 14/07/2026 - PesoMXN.com
Compartir:
BBVA y Santander en México: el pulso de la banca española entre escala, digitalización y competencia

BBVA conserva ventaja en ingresos y red física, mientras Santander ajusta su estrategia en un mercado presionado por tasas altas y mayor digitalización.

La presencia de la banca de origen español en México se sostiene, en buena medida, sobre dos nombres que ya forman parte del paisaje financiero nacional: BBVA México y Banco Santander México. Ambas instituciones destacan por su peso operativo, su papel en el financiamiento de hogares y empresas, y su relevancia como empleadores, en un país donde la intermediación bancaria convive con un alto uso de efectivo y una acelerada adopción de canales digitales.

Las cifras disponibles al cierre de 2025 retratan una brecha clara de escala entre ambos competidores. BBVA México reportó ingresos por 538,114 millones de pesos, un avance anual de 2.9%, mientras que Santander México registró 238,847 millones de pesos, con una caída de 3.6%. La diferencia no solo confirma el liderazgo de BBVA dentro del sistema bancario, sino que también ilustra cómo el tamaño se traduce en capacidad de inversión tecnológica, mayor capilaridad comercial y, potencialmente, una base de clientes más diversificada.

En empleo, el contraste también es notable. BBVA México cerró 2025 con 46,291 colaboradores, frente a 23,518 de Santander México. La distancia, sin embargo, no debe leerse únicamente como “más sucursales igual a más personal”: en los últimos años la banca ha reconfigurado funciones hacia perfiles de analítica, ciberseguridad, ingeniería de software y gestión de riesgos, al mismo tiempo que automatiza procesos tradicionales de ventanilla.

En infraestructura física, BBVA mantuvo la red de sucursales más extensa del país con 1,633 unidades (14.3% del total del sistema) a noviembre de 2025, mientras Santander operó 995 (8.7%). La tendencia es común: ambas instituciones han reducido sucursales desde 2023, una señal de que el crecimiento se está desplazando hacia la banca móvil y la atención remota, especialmente en segmentos urbanos. Aun así, la sucursal sigue siendo relevante para venta consultiva —hipotecas, patrimonial, pymes— y para atención en regiones donde la digitalización avanza más lento.

En cajeros automáticos, BBVA conservó el primer lugar con 14,343 equipos (21.8% de participación), mientras Santander se colocó en el tercer puesto con 11,054 (16.8%). Aquí el movimiento ha sido distinto: BBVA recortó marginalmente su red desde 2023, en tanto Santander la amplió, una apuesta por mantener presencia en el “último metro” de disposición de efectivo en un país donde buena parte de las transacciones minoristas aún se liquida en efectivo.

Un entorno de tasas elevadas que reordena prioridades

El desempeño de la banca en México no se entiende sin el contexto macroeconómico reciente. Con Banxico manteniendo una postura restrictiva durante un periodo prolongado para contener la inflación, el costo del crédito se elevó y la demanda se volvió más selectiva. En ese ambiente, los bancos enfrentan un equilibrio delicado: por un lado, tasas altas suelen impulsar ingresos financieros; por el otro, pueden desacelerar la colocación de créditos al consumo e hipotecarios, elevar la sensibilidad a morosidad en ciertos segmentos y aumentar el costo de fondeo para competir por depósitos. La competencia se concentra entonces en eficiencia operativa, originación con mejor perfil de riesgo, y fortalecimiento de comisiones ligadas a servicios digitales y pagos, áreas donde la escala y la inversión tecnológica se vuelven decisivas.

La batalla entre BBVA y Santander también se juega en la transición digital. La reducción de sucursales y la optimización de cajeros coinciden con el crecimiento de transferencias electrónicas, el uso cotidiano de aplicaciones bancarias y una mayor adopción de pagos con tarjeta y códigos QR. Esto ocurre mientras el sistema financiero enfrenta retos de seguridad, fraudes y suplantación de identidad, por lo que la inversión en autenticación, monitoreo transaccional y educación financiera es ya un componente competitivo, no solo un tema regulatorio.

Al mismo tiempo, el mercado mexicano ofrece un incentivo estructural: el potencial de expansión por inclusión financiera. A pesar de avances en bancarización, aún existe una proporción relevante de la población sin acceso pleno a productos de crédito formal o seguros, lo que abre oportunidades para modelos híbridos (digital con soporte físico) y alianzas con comercios, nóminas y plataformas. Para bancos grandes, capturar ese crecimiento suele depender de costos de adquisición bajos, experiencia de usuario sólida y capacidad para evaluar riesgo con datos alternativos, sin descuidar el cumplimiento regulatorio.

En perspectiva, la diferencia de escala sugiere que BBVA seguirá defendiendo su liderazgo mediante inversión, amplitud de red y capacidad de servicio integral. Para Santander, el desafío es mantener rentabilidad y participación en un mercado competitivo donde la eficiencia y la especialización pueden ser palancas clave, particularmente en empresas, pymes y segmentos de alto valor. En ambos casos, el resultado final dependerá menos del número de sucursales y más de la combinación entre tecnología, precio, gestión de riesgos y confianza del cliente.

En síntesis, los datos de 2025 confirman a BBVA México como el jugador de mayor tamaño y alcance, mientras Santander México ajusta su huella y refuerza frentes específicos. El entorno de tasas, la digitalización y la búsqueda de inclusión financiera marcarán el ritmo de esta rivalidad en los próximos años.

Compartir:

Comentarios