México abre investigaciones antidumping contra cerdo y manzana de EU, en la antesala de la revisión del T‑MEC

05:55 12/01/2026 - PesoMXN.com
Compartir:
México abre investigaciones antidumping contra cerdo y manzana de EU, en la antesala de la revisión del T‑MEC

La Secretaría de Economía inició en semanas recientes dos procedimientos de investigación por presuntas prácticas de dumping en importaciones agroalimentarias originarias de Estados Unidos: ciertos cortes de carne de cerdo y manzanas frescas. El movimiento ocurre en un momento particularmente sensible para la relación comercial de América del Norte, cuando México, Estados Unidos y Canadá se acercan a la revisión del T‑MEC, un proceso que suele reactivar presiones sectoriales y estrategias de negociación en industrias clave.

De acuerdo con cifras de la propia Secretaría, las compras mexicanas de carne de cerdo estadounidense han crecido con fuerza en los últimos años: pasaron de 1,219 millones de dólares en 2019 a 2,615 millones de dólares en 2024. En manzanas, el valor importado subió de 265 millones de dólares en 2019 a 404 millones de dólares en 2024. El incremento coincide con una mayor integración de cadenas agroalimentarias regionales, logística más eficiente en la frontera y una demanda interna que se ha sostenido pese a episodios de inflación alimentaria observados desde 2022.

En el caso del cerdo, la autoridad comercial abrió una investigación antidumping y antisubvenciones sobre importaciones de pierna y espaldilla (con o sin hueso, frescas, refrigeradas o congeladas) procedentes de Estados Unidos. La solicitud fue promovida por empresas mexicanas del sector porcícola que argumentan que el aumento de importaciones ha venido acompañado de precios a la baja, afectando la rentabilidad y el desempeño financiero de la producción nacional. El periodo investigado se centra en 2024, con análisis de daño para 2022-2024, ventana que coincide con un entorno de costos volátiles en granos forrajeros y energía, insumos relevantes para la porcicultura.

La relevancia económica del expediente no es menor: Estados Unidos concentra la mayor parte del suministro importado de carne de cerdo que llega a México (en el texto base se refiere una participación de 83%). Para el productor estadounidense, México es un cliente estratégico y, en términos de mercado, suele absorber producto cuando otros destinos se debilitan. Para México, en cambio, el tema se cruza con el reto de equilibrar abasto, precios y desarrollo productivo interno. En un país donde la inflación de alimentos ha sido un componente sensible para el bienestar de los hogares, cualquier ajuste comercial que encarezca proteínas puede trasladarse con rapidez a precios al consumidor, especialmente en canales como autoservicios, carnicerías y alimentos preparados.

La Secretaría de Agricultura ha señalado que México importa cerca de la mitad del consumo de carne de cerdo, lo que vuelve a la autosuficiencia un objetivo que depende de inversiones en sanidad, productividad, genética, infraestructura y financiamiento, además de una agenda de competitividad logística. En el corto plazo, el mercado funciona con una alta integración transfronteriza: cuando la oferta externa entra con precios agresivos, los productores nacionales resienten márgenes; cuando se restringe, el consumidor puede enfrentar aumentos. El dilema para política pública es diseñar medidas que, de confirmarse prácticas desleales, corrijan distorsiones sin provocar disrupciones en el abasto.

En manzanas, la investigación deriva de una solicitud de productores de Chihuahua, estado que concentra una parte relevante de la producción nacional. El alegato central apunta a una tendencia creciente de importaciones acompañada de precios que —según el sector solicitante— no cubrirían los costos de producción de la manzana mexicana, presionando el mercado interno. La ventana de investigación comprende del 1 de abril de 2024 al 31 de marzo de 2025, con evaluación de daño desde abril de 2022. El alcance incluye todas las variedades de manzana fresca, y el foco de tensión se ha concentrado en el segmento orgánico, que ha mostrado un crecimiento notable en valor.

Para sustentar la apertura del procedimiento, Economía revisó estadísticas aduaneras, balanza comercial y referencias de precios, comparando promedios de exportación con referencias de costos y precios internos para identificar si existirían márgenes de discriminación por encima de umbrales mínimos. En términos prácticos, se trata de procesos largos: no implican medidas inmediatas, pero pueden desembocar en cuotas compensatorias si se acredita dumping y daño. México ya había investigado importaciones de manzana en el pasado y cerró un caso anterior al no encontrar prácticas desleales, antecedente que eleva el estándar probatorio y anticipa una defensa activa por parte de exportadores y autoridades estadounidenses.

Un elemento adicional es que ambos productos han estado vinculados a esquemas de exención arancelaria o facilidades temporales asociadas a medidas para contener presiones de precios en la canasta básica, vigentes hasta finales de 2025 bajo ciertas condiciones. En un entorno en el que el Banco de México ha iniciado una fase de relajamiento monetario gradual tras el episodio inflacionario de 2022-2023, el comportamiento de alimentos sigue siendo un factor clave para la trayectoria de precios y el poder adquisitivo. Cualquier resolución que eleve costos de importación podría incidir, directa o indirectamente, en la inflación alimentaria, aunque el efecto final dependerá de sustitución con oferta nacional, elasticidad de demanda y capacidad logística.

En la dimensión política y comercial, los expedientes llegan cuando el T‑MEC enfrenta su primer examen formal. Históricamente, las revisiones o hitos de implementación tienden a amplificar la voz de sectores organizados y a colocar temas agropecuarios en el centro del intercambio, junto con controversias recurrentes en energía, reglas de origen automotriz o medidas sanitarias. Para México, el mensaje implícito es doble: por un lado, mostrar que cuenta con instrumentos para responder a presuntas distorsiones; por el otro, gestionar el riesgo de represalias o escalamiento de disputas en un mercado profundamente integrado y con alta interdependencia productiva.

Hacia adelante, el desenlace de estas investigaciones será relevante no sólo para productores y comercializadores, sino para la discusión de política pública sobre seguridad alimentaria, competitividad agroindustrial y estabilidad de precios. Si se confirman prácticas desleales, el reto será instrumentar medidas correctivas que no comprometan el abasto ni disparen precios; si no se confirman, quedará la presión de fortalecer productividad y diferenciación (calidad, sanidad, certificaciones) para competir en un mercado regional donde escala y costos logísticos juegan un papel determinante.

En síntesis, la apertura de investigaciones antidumping contra cerdo y manzana de Estados Unidos refleja la tensión natural entre integración comercial y protección de sectores productivos, justo cuando se aproxima la revisión del T‑MEC. La clave estará en si México logra equilibrar la defensa de sus productores con la estabilidad del abasto y los precios, en un contexto donde alimentos e inflación siguen siendo variables sensibles para la economía y los hogares.

Compartir:

Comentarios

Otros Noticias del peso mexicano >>