Citi México se alista para financiar proyectos de energía ante el impulso a la infraestructura

13:20 12/03/2026 - PesoMXN.com
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Citi México prevé mayor demanda de crédito corporativo si se concreta la nueva ola de proyectos eléctricos del plan federal de infraestructura.

El relanzamiento de la agenda de infraestructura del gobierno federal —con énfasis en proyectos de energía— está reactivando conversaciones entre empresas, desarrolladores e intermediarios financieros, en un momento en que el país busca apuntalar el crecimiento y mejorar la competitividad industrial. Citi México anticipa que este ciclo de inversión puede convertirse en un catalizador de financiamiento para clientes corporativos y multinacionales, particularmente en generación eléctrica, donde la necesidad de capacidad y de certeza regulatoria se ha vuelto un tema central para el sector productivo.

En el marco de la 89 Convención Bancaria, Luis Brossier, director general de Citi México, señaló que el banco observa “con buenos ojos” el plan de inversión en infraestructura, aun cuando parte de los proyectos mantiene detalles pendientes por definirse. De acuerdo con el directivo, ya existen clientes en diálogo con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para revisar alternativas técnicas y viabilidad, mientras la banca se prepara para estructurar financiamientos una vez que haya asignaciones, contratos y calendarios más claros.

La postura del banco ocurre en un entorno en el que la inversión en energía se ha vuelto un factor crítico para sostener la expansión de sectores exportadores y para aprovechar el reacomodo de cadenas productivas en Norteamérica. En la práctica, el apetito por proyectos eléctricos responde tanto a la demanda industrial —en especial en polos manufactureros— como a la necesidad de modernizar redes, añadir capacidad y mejorar confiabilidad, variables que inciden en costos operativos y decisiones de localización de nuevas plantas.

Citi México cerró el último año con una cartera de crédito de 157,536 millones de pesos y estima que en 2026 podría acelerarse el crecimiento del portafolio si se detonan proyectos de infraestructura y si el panorama comercial con Estados Unidos se aclara en la negociación del T-MEC. Brossier situó la expectativa de crecimiento económico de México en 1.4% para el año, un ritmo moderado, aunque más cercano a lo que el banco considera el avance estructural de corto plazo.

Para el sistema financiero, la oportunidad de infraestructura convive con retos: tasas de interés aún elevadas en términos reales, una competencia intensa por clientes de alta calidad y la necesidad de asignar capital a proyectos con marcos contractuales sólidos. En el caso de iniciativas de energía, el apetito crediticio suele depender de la certidumbre de ingresos (por ejemplo, contratos de suministro o esquemas de pago), del riesgo de ejecución y del entorno regulatorio, además del acceso a coberturas y garantías que reduzcan volatilidad.

Reglas, control de riesgos y el ángulo del “banco de bancos”

En paralelo al financiamiento de infraestructura, Citi México busca ampliar su papel como proveedor de servicios para otras instituciones financieras, una estrategia que el banco describe como convertirse en un “banco de bancos”. Este enfoque puede ganar relevancia en un mercado donde fintech y jugadores no bancarios requieren infraestructura transaccional, custodia, fideicomisos y servicios de tesorería. Al mismo tiempo, la industria enfrenta un escrutinio creciente en prevención de lavado de dinero, por lo que los estándares de cumplimiento se han vuelto un diferencial competitivo: bancos con controles robustos pueden captar clientes que privilegian continuidad operativa y administración de riesgos.

El propio banco subraya que, al operar con una matriz en Estados Unidos, sus procesos se alinean a estándares globales. En este contexto, la absorción de fideicomisos y la migración de mandatos hacia instituciones con mayor capacidad de control también reflejan un reacomodo del mercado tras episodios recientes que incrementaron la sensibilidad del sector ante riesgos reputacionales y regulatorios.

En términos prospectivos, el grado de avance del plan de infraestructura —y, en particular, la ejecución de proyectos de energía— podría convertirse en un termómetro de confianza para inversionistas: si los proyectos se asignan con claridad, se cumplen plazos y se definen esquemas de participación, la banca tendría incentivos para ampliar líneas y estructurar financiamientos de largo plazo. De forma complementaria, el desenlace de la negociación del T-MEC y el comportamiento de la demanda externa influirán en el apetito de inversión de las empresas orientadas a exportación.

En síntesis, Citi México se prepara para capitalizar una ventana de financiamiento vinculada a infraestructura energética, mientras el mercado pondera certidumbre regulatoria, disciplina en controles y la evolución del ciclo económico y comercial con Estados Unidos.

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