Inflación en México vuelve a rebasar el objetivo de Banxico: suben alimentos y servicios en febrero

07:30 09/03/2026 - PesoMXN.com
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El repunte a 4.02% anual en febrero reaviva el debate sobre el ritmo de recortes de tasas en un entorno de presiones en servicios y comida.

La inflación en México volvió a colocarse fuera del rango objetivo del Banco de México (Banxico) durante febrero, luego de que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) reportara un aumento mensual de 0.50% y una tasa anual de 4.02%, de acuerdo con cifras del Inegi. Con este resultado, el indicador se ubicó por encima del intervalo compatible con la meta de 3% +/- un punto porcentual (2% a 4%), en un momento en el que los mercados calibran qué tan rápido puede relajarse la política monetaria sin reavivar presiones sobre los precios.

El movimiento estuvo impulsado por incrementos en alimentos frescos y por la persistencia de presiones en algunos servicios. Entre los productos con mayores alzas mensuales destacaron jitomate, papa y otros tubérculos, tomate verde y limón, reflejando la volatilidad típica del componente agropecuario, pero también las tensiones que pueden aparecer por factores estacionales, logísticos y de oferta. En paralelo, el gasto fuera del hogar continuó encareciéndose: aumentos en loncherías, fondas, torterías, taquerías y restaurantes siguieron empujando el índice, en línea con una inflación de servicios que suele ceder más lentamente.

El componente subyacente —el más observado por Banxico por excluir precios más volátiles— avanzó 0.46% en el mes y 4.50% anual. Al interior, los servicios subieron 0.52% mensual y las mercancías 0.39%, una combinación que sugiere que la inercia inflacionaria no se ha disipado por completo. En contraste, hubo algunos amortiguadores: el gas doméstico LP, el huevo y el pollo registraron bajas durante el mes, contribuyendo a moderar parcialmente el avance del INPC.

En el componente no subyacente, los precios aumentaron 0.64% mensual, principalmente por el encarecimiento de productos agropecuarios. Este rubro suele ser el más sensible a choques de corto plazo, por lo que su trayectoria puede cambiar con rapidez; sin embargo, cuando coincide con un subyacente elevado, el panorama se vuelve más complejo para la conducción de la política monetaria.

Por categorías, las mayores variaciones anuales se observaron en bebidas alcohólicas y tabaco, restaurantes y servicios de alojamiento, servicios educativos, y alimentos y bebidas no alcohólicas. Además, la canasta de consumo mínimo —indicador que sigue 170 bienes y servicios esenciales— subió 0.52% mensual y 3.84% anual, un dato relevante para los hogares de menores ingresos por su alta exposición a alimentos y servicios básicos.

Implicaciones para Banxico, tasas y consumo

El regreso de la inflación general por encima del rango objetivo refuerza la cautela en torno al ciclo de recortes de la tasa de referencia. Aun cuando el proceso de desinflación ha avanzado respecto a los máximos observados en años recientes, el subyacente en 4.50% anual y la presión en servicios apuntan a que el descenso puede ser gradual y desigual. En la práctica, esto suele traducirse en decisiones dependientes de datos: si los servicios mantienen una trayectoria elevada y los alimentos vuelven a sorprender al alza, Banxico podría optar por un ritmo más lento de recortes o por pausas, buscando evitar que las expectativas de inflación se desanclen. Para el consumo, el encarecimiento de comer fuera del hogar y de algunos básicos presiona el presupuesto familiar, mientras que las tasas de interés altas encarecen el crédito, afectando decisiones de compra de bienes duraderos y el costo financiero de hogares y empresas.

Hacia adelante, el comportamiento de los precios de alimentos frescos y energéticos será clave para la inflación no subyacente, mientras que la evolución de salarios, rentas y servicios determinará en buena medida la velocidad de convergencia del subyacente. También pesará el entorno externo: cambios en costos de insumos, logística y condiciones financieras globales suelen transmitirse con rezagos a mercancías y a expectativas, aunque el canal de servicios permanece principalmente doméstico.

En síntesis, el dato de febrero confirma que la desinflación continúa, pero con tropiezos que mantienen el panorama retador: los alimentos y los servicios volvieron a marcar el pulso, y la discusión se centra en cuánto tiempo deberá sostenerse una postura monetaria restrictiva para consolidar el retorno a la meta.

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