IEPS a tabaco, bebidas azucaradas y apuestas impulsa la recaudación en enero tras alzas para 2026
Los aumentos al IEPS elevaron los ingresos por tabaco 51% y por bebidas saborizadas 10% en enero, reforzando el flujo tributario no petrolero.
El primer mes del año mostró un repunte significativo en la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicable a productos considerados de alto impacto en salud y a ciertas actividades de entretenimiento con apuestas, luego de los ajustes al alza implementados para 2026. De acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la recaudación de IEPS distinto a combustibles aumentó 19.7% real anual en enero, al sumar 46,171 millones de pesos, en un contexto donde el gobierno busca fortalecer los ingresos públicos sin elevar de forma generalizada otros impuestos.
El mayor impulso provino del gravamen al tabaco. En enero, los ingresos por IEPS de cigarrillos y otros productos de tabaco se dispararon 51% real anual, para alcanzar 26,614 millones de pesos. El salto responde a la combinación de tasas más altas: para cigarrillos, el componente ad valorem se elevó de 160% en 2025 a 200% en 2026, además de un incremento en la cuota específica por pieza de 0.64 a 0.85 pesos. En cigarros, puros y tabacos labrados a mano, el gravamen pasó de 30.4% a 32%.
Las bebidas saborizadas —incluidos refrescos y otras bebidas endulzadas o edulcoradas— también aportaron al crecimiento. La recaudación por este concepto fue de 4,989 millones de pesos en enero, un avance de 10% real anual. Los cambios para 2026 duplicaron el costo fiscal de las bebidas con azúcar: la cuota se elevó de 1.64 a 3.08 pesos por litro. En el caso de bebidas con edulcorantes o sustitutos de azúcar, el gravamen pasó de no aplicarse a una cuota de 1.50 pesos por litro, ampliando la base de contribuyentes y reduciendo el incentivo a reformular productos únicamente para evitar el impuesto.
En el rubro de juegos con apuestas y sorteos, la recaudación por IEPS sumó 416 millones de pesos, 13% real más que en enero del año previo. Para 2026, la tasa se incrementó de 30% a 50%, y en el caso de apuestas y sorteos digitales realizados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, la tasa subió de 0% a 50%, un ajuste que apunta a cerrar brechas de tributación en plataformas transfronterizas.
¿Qué implican estos aumentos para consumo, precios e ingresos públicos?
El IEPS opera como un impuesto indirecto que, en la práctica, suele trasladarse parcial o totalmente a precios al consumidor, por lo que sus ajustes tienden a reflejarse en la inflación de ciertos rubros, particularmente en mercancías de alta rotación. Para la autoridad, el diseño busca dos objetivos: recaudar más y desincentivar el consumo de bienes asociados a riesgos de salud pública, como el tabaco y las bebidas con alto contenido calórico. Sin embargo, el efecto final depende de la elasticidad de la demanda: cuando el consumo cae menos de lo esperado, la recaudación puede aumentar de forma importante; cuando la reducción es significativa, el ingreso puede estabilizarse o incluso disminuir con el tiempo.
En el plano macroeconómico, el mejor desempeño de ingresos tributarios no petroleros ayuda a disminuir la dependencia de los recursos vinculados al ciclo energético y aporta resiliencia fiscal. Esto cobra relevancia en un entorno de crecimiento moderado y con presiones de gasto público, donde los inversionistas y calificadoras suelen observar la capacidad de financiar programas y compromisos sin deteriorar de forma acelerada el balance fiscal. A la vez, mayores impuestos específicos pueden incentivar cambios en la oferta: reformulación de bebidas, ajustes de empaques y estrategias comerciales, así como un mayor atractivo de segmentos informales o ilícitos si la fiscalización no acompaña al incremento de tasas.
En apuestas, el aumento de tasa y la inclusión explícita de operadores digitales sin presencia física en el país apuntan a un reordenamiento regulatorio que podría elevar el costo de operar en México y, al mismo tiempo, aumentar la presión para cumplir con obligaciones fiscales. El riesgo es que una carga elevada acelere la migración de usuarios hacia canales no regulados, por lo que la efectividad recaudatoria estará ligada a la supervisión y a la coordinación entre autoridades hacendarias y regulatorias.
En conjunto, el desempeño de enero sugiere que los ajustes al IEPS están generando un impulso inmediato a la recaudación, con el tabaco como principal motor y con avances también en bebidas saborizadas y apuestas. Hacia adelante, el balance entre ingreso fiscal, efectos en precios y cambios en patrones de consumo determinará si este crecimiento se sostiene o se normaliza conforme los mercados se adaptan a las nuevas cuotas y tasas.