Banorte ve un T-MEC vigente pese a la volatilidad y apuesta por el Plan México para reactivar el crédito

05:55 18/03/2026 - PesoMXN.com
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Banorte ve un T-MEC vigente pese a la volatilidad y apuesta por el Plan México para reactivar el crédito

La banca anticipa que la revisión del acuerdo comercial avanzará entre tensiones, mientras la inversión en infraestructura podría destrabar el crecimiento del financiamiento.

En medio de un entorno de señales mixtas para la economía mexicana—con desaceleración en algunos indicadores de actividad, pero con empleo todavía resiliente y un consumo que se sostiene por el flujo de remesas—el director general de Banorte, Marcos Ramírez, afirmó que el T-MEC se concretará pese a la incertidumbre y la volatilidad que acompañará el proceso. En su visión, la continuidad del acuerdo es un interés compartido por México, Estados Unidos y Canadá, aunque la negociación se caracterizará por episodios de presión política y posturas duras en temas sensibles.

El planteamiento del banquero ocurre en un momento en que el desempeño del crédito bancario ha perdido velocidad frente a años de mayor dinamismo. Tras crecer a tasas de un dígito el año pasado, el financiamiento enfrenta el reto de re-acelerarse en un marco donde las empresas suelen postergar decisiones de inversión cuando perciben riesgos regulatorios, comerciales o de demanda externa. Banorte, que se mantiene entre los jugadores más grandes del sistema por nivel de activos, ha insistido en que una mayor certidumbre sobre el comercio regional, sumada a proyectos “bancables”, puede detonar una nueva fase de colocación.

La narrativa de “certeza para invertir” es particularmente relevante para México por su alta integración con la manufactura norteamericana. Sectores como autopartes, electrónica, equipo eléctrico y agroindustria dependen de reglas claras para operar cadenas de valor y justificar ampliaciones de planta. Si bien el nearshoring ha sido un catalizador de inversión en regiones industriales, la discusión alrededor del T-MEC y la capacidad logística—energía, agua, transporte y seguridad—se mantiene como un factor determinante para que el fenómeno sea más amplio y sostenido.

Plan México: infraestructura, bancabilidad y el reto de convertir proyectos en crédito

Banorte ha señalado que el Plan México puede ser un pivote para impulsar inversión y crédito, siempre y cuando los proyectos de infraestructura se estructuren con claridad desde el origen: fuentes de pago identificables, asignación de riesgos transparente, permisos viables y cronogramas realistas. En la práctica, la “bancabilidad” no solo depende de la intención pública de ejecutar obras, sino de que los proyectos cuenten con contratos, garantías y un marco operativo que permita a la banca evaluar retornos y contingencias sin recurrir a ajustes improvisados. En un contexto de costos financieros aún elevados y de mayor escrutinio sobre la disciplina fiscal, la calidad del diseño de los proyectos influye directamente en su capacidad de atraer crédito privado.

El banco ha venido participando en financiamientos ligados a agua, energía, transporte y logística, rubros que suelen generar efectos multiplicadores por su impacto en productividad y costos de operación para empresas. No obstante, especialistas del sector consideran que el alcance de estos impactos dependerá de la ejecución: retrasos, sobrecostos o cambios regulatorios pueden reducir el apetito crediticio y encarecer el fondeo. Para México, mejorar infraestructura no es solo un tema de obra pública, sino un componente de competitividad que incide en exportaciones, inversión extranjera directa y empleo formal.

En paralelo, Banorte mantiene el foco en su estrategia de “banco universal” con presencia nacional. Además de la digitalización, el grupo prevé ampliar y reubicar sucursales con inversión y contratación asociada, lo que apunta a una lectura específica del mercado: la adopción digital crece, pero la banca todavía compite por capilaridad física en segmentos donde la atención presencial y la inclusión financiera siguen siendo relevantes.

En el frente digital, la institución continúa integrando el negocio de Rappicard bajo su control corporativo, manteniendo a Rappi como socio comercial para distribuir productos dentro de su ecosistema. En términos de industria, esta tendencia refleja un punto de equilibrio que los bancos mexicanos han buscado en los últimos años: acelerar originación y experiencia de usuario con plataformas tecnológicas, sin renunciar al gobierno corporativo y a la gestión de riesgos propios de una entidad regulada.

Para los próximos trimestres, el desempeño del crédito estará atado a tres variables principales: el tono de la revisión del T-MEC y sus implicaciones para flujos comerciales; la trayectoria de la inflación y, con ella, el ciclo de tasas de interés; y la materialización de proyectos de inversión—pública y privada—capaces de sostener demanda de financiamiento. Una normalización gradual de tasas puede aliviar el costo del crédito, pero la banca suele requerir visibilidad sobre actividad económica e ingresos futuros para expandir cartera sin deteriorar calidad.

En este marco, el mensaje de Banorte combina optimismo cauteloso sobre el acuerdo comercial con una apuesta clara por infraestructura ejecutable. El balance de riesgos permanece: un proceso de negociación tenso puede elevar volatilidad, pero si el T-MEC se mantiene y los proyectos del Plan México se estructuran con disciplina, la economía podría recuperar tracción y el crédito retomar un ritmo más cercano a su potencial.

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