Hacienda actualiza la tabla de ISR para 2026: qué cambia en las retenciones y por qué podrías pagar menos

13:13 06/01/2026 - PesoMXN.com
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Hacienda actualiza la tabla de ISR para 2026: qué cambia en las retenciones y por qué podrías pagar menos

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) publicó la actualización de las tarifas del Impuesto Sobre la Renta (ISR) aplicables a personas físicas para 2026, un ajuste que busca reflejar el efecto de la inflación acumulada en los últimos años. En términos prácticos, para trabajadores asalariados, profesionistas independientes (freelancers) y pequeños negocios con ingresos gravados, el cambio puede traducirse en retenciones mensuales ligeramente menores frente a 2025, aun sin que aumente su salario nominal.

El movimiento llega tras un periodo en el que la misma tarifa se mantuvo sin cambios desde 2023. En ese lapso, el incremento general de precios rebasó el umbral de referencia que suele detonar ajustes: de acuerdo con datos del Inegi, la inflación acumulada entre noviembre de 2022 y noviembre de 2025 fue de 13.21%. En ese contexto, actualizar los rangos (límites inferior y superior), cuotas fijas y tasas marginales busca reducir la “inflación fiscal”, es decir, el fenómeno por el cual las personas terminan pagando más impuestos solo porque sus ingresos nominales suben para compensar el aumento de precios, aunque su poder adquisitivo real no mejore.

Con la nueva tabla —publicada en el Diario Oficial de la Federación y utilizada como base para pagos provisionales y retenciones— los contribuyentes podrían ubicarse en rangos con parámetros más convenientes, lo que reduce la tasa efectiva. Un ejemplo ilustrativo: un ingreso bruto mensual de 12,000 pesos enfrentó en 2025 una tasa efectiva de alrededor de 8.61% (aproximadamente 1,033 pesos). Con la tarifa 2026, el cálculo baja a una tasa efectiva cercana a 7.88% (cerca de 947 pesos), una diferencia de unos 87 pesos al mes. El ajuste no es uniforme: el alivio suele variar por nivel de ingresos y, en general, es más visible cuando el cambio de rangos evita que el contribuyente “salte” a un escalón con mayor carga marginal.

Para dimensionar el impacto, conviene distinguir entre tasa marginal y tasa efectiva. La tasa marginal es la que se aplica únicamente al excedente del ingreso dentro del renglón correspondiente, mientras que la tasa efectiva es el impuesto total dividido entre el ingreso bruto. Por ello, incluso con tasas marginales relativamente elevadas, el porcentaje total pagado puede ser menor. En el ejemplo de un ingreso bruto mensual de 30,000 pesos, el procedimiento estándar consiste en: ubicar el renglón aplicable, restar el límite inferior al ingreso, aplicar la tasa del excedente a esa diferencia (impuesto marginal) y sumar la cuota fija. Con esa mecánica, el ISR mensual resultante para 2026 puede ser inferior al de 2025 para el mismo nivel de ingreso, según los nuevos parámetros.

Este ajuste ocurre en un momento en que el bolsillo de los hogares sigue presionado por el costo de servicios, vivienda y alimentos, aunque la inflación general ha mostrado moderación frente a los picos vistos en 2022 y 2023. Además, el mercado laboral mexicano se ha mantenido relativamente firme en empleo, pero con debates persistentes sobre calidad del empleo, informalidad y crecimiento real del salario. En ese panorama, una menor retención de ISR puede mejorar el flujo de efectivo mensual para algunas familias, aunque el beneficio tiende a ser acotado y no sustituye una mejora salarial real.

También es relevante el componente del subsidio al empleo: quienes perciben hasta el equivalente a un salario mínimo suelen no pagar ISR por retenciones, debido a este mecanismo. En la mayor parte del país, la referencia mensual aproximada del salario mínimo es de 9,582 pesos, mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte el umbral mensual ronda 13,410 pesos. En la práctica, esto significa que los trabajadores con ingresos en ese rango quedan exentos de retención del impuesto, un elemento clave en la política de ingresos de los hogares de menor salario.

Desde el punto de vista de finanzas públicas, la actualización de tarifas puede implicar una menor recaudación marginal por persona en el corto plazo, aunque el efecto final depende del desempeño del empleo formal, los aumentos salariales, el crecimiento económico y la capacidad de fiscalización. En México, el ISR es una de las fuentes centrales de ingresos tributarios, y su desempeño está estrechamente ligado a la masa salarial formal y a la actividad empresarial. Hacia adelante, el reto para el fisco seguirá siendo ampliar la base de contribuyentes y reducir la informalidad —que continúa siendo elevada— sin frenar la actividad productiva, especialmente en un entorno donde la inversión y el “nearshoring” compiten con factores como infraestructura, seguridad y certidumbre regulatoria.

Para los contribuyentes, el ajuste a la tabla no elimina la importancia de planear su situación fiscal. Deducciones personales, gastos médicos, aportaciones complementarias para el retiro, intereses hipotecarios y otros conceptos (cuando aplican y se comprueban correctamente) pueden reducir la carga en la declaración anual. En el caso de independientes y pequeños negocios, la correcta facturación, el orden contable y el régimen fiscal elegido suelen marcar una diferencia mayor que la variación de la tarifa.

En síntesis, la actualización del ISR para 2026 reconoce la inflación acumulada y puede reducir ligeramente las retenciones mensuales para distintos niveles de ingreso. El efecto será moderado y desigual entre contribuyentes, pero ayuda a evitar que el alza de precios se traduzca automáticamente en una mayor carga fiscal. Hacia adelante, el impacto real se medirá no solo por la tabla, sino por la trayectoria de la inflación, el empleo formal y el crecimiento económico.

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