Banco del Bajío alista relevo en la dirección general: Iván Lomelí asumirá el 1 de mayo
El cambio en la cúpula de Banco del Bajío llega en un momento de competencia intensa por crédito y captación en México.
Banco del Bajío informó que Iván Lomelí tomará la dirección general a partir del 1 de mayo, en un movimiento que busca dar continuidad a la estrategia comercial y operativa de la institución en un entorno de crecimiento moderado y mayor sensibilidad al costo del financiamiento. El nombramiento deberá ser sometido a aprobación del Consejo de Administración el 29 de abril, como parte del proceso formal para una transición ordenada.
La sucesión se da tras la salida de Edgardo del Rincón, quien deja el cargo luego de siete años al frente del banco. La decisión ocurre en una coyuntura en la que el sistema financiero mexicano mantiene niveles de capital y liquidez sólidos, pero enfrenta el reto de expandir el crédito sin deteriorar la calidad de cartera, al tiempo que compite por atraer depósitos en un mercado donde los clientes comparan más rendimientos y comisiones.
De acuerdo con la información corporativa, Lomelí se incorporó a Banco del Bajío en 2022 como director ejecutivo de banca empresarial para la zona metropolitana, y desde enero amplió su responsabilidad a regiones clave del país. Con más de tres décadas en el sector, su perfil está ligado al negocio corporativo y de empresas, un segmento donde los bancos medianos suelen buscar diferenciación a través de cercanía regional, tiempos de respuesta y especialización sectorial.
Banco del Bajío se ubica entre los principales jugadores del sistema por tamaño de activos, con 392,817 millones de pesos al cierre del último año reportado. En ese mismo periodo, su cartera de crédito terminó en 278,283 millones de pesos y la utilidad neta fue de 9,079 millones de pesos, cifras que reflejan un banco con presencia relevante en el financiamiento a empresas y en plazas fuera de la Ciudad de México, con anclaje histórico en el Bajío.
Un relevo directivo en un ciclo de tasas altas y reacomodos en la banca
El cambio de director general ocurre mientras México transita un ciclo en el que las tasas de referencia se han mantenido en niveles elevados en años recientes para contener presiones inflacionarias, lo que encarece el crédito y exige mayor disciplina en originación y cobranza. Para los bancos, este entorno puede sostener márgenes financieros si la captación no se encarece al mismo ritmo, pero también aumenta el riesgo de impago en ciertos segmentos y presiona la demanda de financiamiento, especialmente en pequeñas y medianas empresas.
En paralelo, la banca mexicana vive ajustes de liderazgo y estrategias, con instituciones reforzando su enfoque digital, su oferta de productos de inversión y su propuesta para empresas exportadoras o integradas a cadenas de suministro regionales. En el caso de Banco del Bajío, la apuesta por un directivo con trayectoria en banca empresarial sugiere continuidad en el foco de negocio, pero también la necesidad de afinar la gestión de riesgos y la eficiencia operativa para competir con bancos de mayor escala y con jugadores que han acelerado la digitalización.
Otro ángulo relevante es el impacto del contexto económico regional: el corredor industrial del Bajío y el norte del país se han beneficiado de inversiones vinculadas a manufactura, logística y relocalización de procesos, lo que impulsa necesidades de crédito para capital de trabajo, expansión de plantas y servicios financieros para proveedores. Sin embargo, la volatilidad externa y el desempeño de sectores sensibles al comercio internacional obligan a mantener criterios prudentes y una lectura fina del ciclo económico.
Hacia adelante, el reto para la nueva dirección será equilibrar crecimiento con rentabilidad: sostener el dinamismo del crédito sin relajar estándares, fortalecer la captación y la relación con clientes empresariales, y acelerar mejoras tecnológicas y de servicio. En un entorno donde la economía mexicana avanza con disparidad entre regiones y sectores, la ejecución —más que los anuncios— será clave para medir el éxito del relevo.