Inflación baja a 3.94% en mayo por subsidio eléctrico, pero el “núcleo” sigue presionando a Banxico

07:11 09/06/2026 - PesoMXN.com
Compartir:
Inflación baja a 3.94% en mayo por subsidio eléctrico, pero el “núcleo” sigue presionando a Banxico

La caída estacional de la electricidad llevó la inflación al rango objetivo, mientras servicios y alimentos procesados sostienen la subyacente arriba de 4%.

La inflación en México volvió en mayo al rango objetivo del Banco de México (Banxico), pero lo hizo más por un alivio temporal en componentes volátiles —en especial energéticos y tarifas administradas— que por una disminución clara y sostenida de las presiones de fondo. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) reportó una variación anual de 3.94% y un descenso mensual de 0.21%, de acuerdo con el Inegi, un desempeño mejor al que anticipaba el consenso del mercado.

La lectura general se moderó gracias al componente no subyacente, que retrocedió 1.65% mensual, impulsado por una baja pronunciada en la electricidad. Este ajuste respondió al inicio de los subsidios de temporada cálida en diversas ciudades del país, un factor recurrente en el calendario inflacionario mexicano. En mayo, el precio de la electricidad cayó 17.88% en el mes y se convirtió en el genérico con mayor incidencia a la baja sobre el índice general.

Sin embargo, el mensaje de fondo para la política monetaria es más complejo: la inflación subyacente —la que excluye energéticos y agropecuarios y suele guiar las decisiones de Banxico por reflejar mejor la tendencia de mediano plazo— se ubicó en 4.19% anual y avanzó 0.22% mensual. En particular, los servicios mantuvieron una variación anual de 4.57%, mientras que los alimentos, bebidas y tabaco procesados se encarecieron 5.13% anual, ambos niveles aún distantes del 3% puntual que persigue el banco central.

En el detalle, también ayudaron descensos en algunos agropecuarios y alimentos frescos, como tomate verde, huevo, limón y chile serrano. Del lado contrario, persistieron presiones en productos de consumo cotidiano y servicios: la papa, el gas doméstico LP, el pollo, la tortilla de maíz y el consumo fuera del hogar —restaurantes, fondas y taquerías— figuraron entre los rubros con mayor empuje al alza, un recordatorio de que el bolsillo sigue resintiendo incrementos en bienes esenciales y en servicios ligados a la demanda interna.

La subyacente y el dilema de tasas: “descansar” recortes sin declarar victoria

El regreso de la inflación general al intervalo objetivo (3% +/- un punto porcentual) fortalece el argumento para que Banxico mantenga un tono prudente tras los recortes iniciados en 2024, pero la persistencia de la subyacente por encima de 4% limita el margen para acelerar ajustes. En el contexto mexicano, el componente de servicios es especialmente sensible porque suele reflejar costos laborales, rentas, transporte y otras partidas con inercia; cuando esa inflación se resiste a bajar, el proceso desinflacionario tiende a ser más lento. Además, aunque la inflación ha descendido desde sus máximos de 2022-2023, el comportamiento desigual entre rubros sugiere que el “trabajo fino” de llevar la subyacente a niveles consistentes con el objetivo puede tomar más tiempo que el descenso de la general, que suele beneficiarse de choques favorables en energéticos o productos agrícolas.

Hacia adelante, el mercado ya incorpora la posibilidad de un repunte en junio por efectos de base y por la reversión parcial de algunos factores estacionales, con estimaciones que apuntan a variaciones mensuales positivas tanto en la inflación general como en la subyacente. Este patrón —bajas temporales seguidas de un rebote— es habitual cuando la desinflación depende de componentes altamente volátiles, por lo que la discusión se centra en si el proceso subyacente seguirá convergiendo gradualmente o si se estancará cerca de niveles alrededor de 4%.

El panorama también se cruza con elementos estructurales: una economía que ha mostrado resiliencia en el empleo formal, ajustes en costos de insumos y transporte, y una dinámica de servicios que, en ciudades grandes, suele sostener incrementos por demanda. A ello se suman riesgos acotados pero relevantes en eventos con impacto local, como el Mundial de Futbol de 2026, que podría generar presiones temporales en hospedaje, restaurantes y movilidad en sedes como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, sin necesariamente mover la aguja nacional, pero sí elevando precios en segmentos específicos.

En síntesis, mayo ofrece una buena noticia para la inflación general, pero no despeja la cautela: el alivio provino en buena medida de la electricidad y otros rubros volátiles, mientras el “corazón” inflacionario permanece firme. Para Banxico, el reto es calibrar la política monetaria sin sobrerreaccionar a un descenso estacional, manteniendo el foco en la trayectoria de la subyacente y en la evolución de servicios, donde se juega la convergencia más sostenible hacia el objetivo.

Compartir:

Comentarios

Otros Noticias sobre el peso mexicano >>