México capitaliza el reacomodo comercial con Estados Unidos y gana terreno en manufactura

14:49 23/06/2026 - PesoMXN.com
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México capitaliza el reacomodo comercial con Estados Unidos y gana terreno en manufactura

El repliegue de China en el mercado estadounidense abre una ventana para México, pero la capacidad instalada y la infraestructura marcarán el ritmo del avance.

El reordenamiento del comercio global, acelerado por la política arancelaria de Estados Unidos y la estrategia de las empresas de reducir riesgos en sus cadenas de suministro, está beneficiando a México en un número creciente de industrias manufactureras. Un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) documenta que, entre 2018 y 2025, México ganó participación en 22 de 32 sectores manufactureros, mientras China perdió terreno en 29, en una señal de que el “nearshoring” y la integración regional están dejando de ser sólo narrativa para reflejarse en cifras.

El telón de fondo es el debilitamiento de la presencia china en las importaciones estadounidenses desde el arranque de la guerra comercial en 2018 y el endurecimiento posterior de medidas restrictivas. Entre 2018 y 2024, las importaciones de Estados Unidos desde China disminuyeron 18.5%, aun cuando el total importado por la economía estadounidense creció 22.4%. En ese periodo, la cuota de China en las compras externas de Estados Unidos pasó de 21.2% a 13.4%, mientras México avanzó de 13.6% a 15.5%, apuntalado por su cercanía, los tiempos logísticos más cortos y el marco del T-MEC.

El cambio no se limita a los sectores tradicionales. La evidencia sugiere que México también está capturando oportunidades en segmentos de mayor complejidad productiva, particularmente computadoras y equipo electrónico, maquinaria industrial y manufacturas avanzadas. Esto convive con el fortalecimiento de ramas donde el país ya era protagonista, como el equipo de transporte, clave en la integración automotriz de América del Norte.

De acuerdo con IMCO, los mayores avances de México se observan en bebidas y tabaco, equipo de transporte, manufacturas diversas, computadoras y equipo electrónico, muebles, maquinaria industrial, plásticos y hule, productos minerales no metálicos y productos metálicos. En computadoras y productos electrónicos, la participación mexicana en las importaciones de Estados Unidos aumentó 4.5 puntos porcentuales entre 2018 y 2025, mientras el valor exportado prácticamente se duplicó, de 59,300 millones a 129,900 millones de dólares. En equipo de transporte, la participación creció 6.4 puntos porcentuales y el valor exportado subió de 110,000 millones a 147,000 millones de dólares, reflejo de la demanda regional y el peso de las autopartes en el comercio intrarregional.

En contraste, China cedió posiciones en categorías que durante años dominaron su canasta exportadora hacia Estados Unidos. El mayor retroceso se ubica precisamente en computadoras y electrónicos, con una caída de 34.8 puntos porcentuales entre 2018 y 2025. También retrocedió en muebles, piel y cuero, ropa, electrodomésticos, textiles, plásticos y hule, y productos minerales no metálicos. Para el IMCO, la lectura es estructural: no se trata de un bache coyuntural, sino de una reorganización de proveedores que prioriza resiliencia, cumplimiento regulatorio y cercanía al mercado final.

Capacidad, energía y logística: los cuellos de botella del “momento México”

El mismo impulso que abre oportunidades revela límites operativos. El IMCO advierte que en ramas como computadoras y electrónicos hay plantas operando cerca de su máximo, con utilización de 97.4% en equipo de cómputo y de 94.9% en semiconductores. A nivel país, el reto es escalar sin que el crecimiento se atore en restricciones de energía, disponibilidad de agua en ciertas regiones industriales, saturación de cruces fronterizos y capacidad ferroviaria y portuaria. En la práctica, la competitividad del nearshoring se juega tanto en piso de planta como en tiempos de despacho, confiabilidad del suministro eléctrico y costos logísticos. La inversión en redes de transmisión, generación y almacenamiento, así como en aduanas, carreteras y ferrocarril, será determinante para convertir el reacomodo comercial en un ciclo sostenido de expansión industrial.

Otro punto clave es el capital humano. El salto hacia manufactura más sofisticada exige técnicos e ingenieros, certificaciones y proveedores locales capaces de cumplir especificaciones. En varios corredores industriales, la escasez de personal especializado ya presiona salarios y rotación. El desafío para México no es sólo atraer anuncios de inversión, sino traducirlos en cadenas de proveeduría más profundas, con mayor contenido nacional y productividad creciente, evitando que el país se limite a ensambles con poco valor agregado.

En el corto plazo, el entorno macroeconómico también incide. Tasas de interés aún elevadas encarecen el financiamiento de expansión para algunas empresas, aunque la estabilidad financiera y la expectativa de una inflación más controlada ayudan a sostener la planeación. Además, la dinámica del mercado laboral —con incrementos sostenidos al salario mínimo y negociación salarial más activa— puede impulsar el consumo interno, pero también obliga a compensar costos con automatización, capacitación y mejoras de eficiencia.

Hacia adelante, la oportunidad dependerá de que México mantenga condiciones de certidumbre para inversión, fortalezca su infraestructura y aproveche el T-MEC como plataforma de integración. La relocalización no es automática: compite con otros destinos que buscan capturar parte del comercio que se desplaza, por lo que la velocidad para destrabar permisos, ampliar capacidad energética y profesionalizar la logística será un factor diferencial.

En síntesis, el repliegue de China en el mercado de Estados Unidos está abriendo espacio para México en un abanico amplio de industrias, incluidas las de mayor contenido tecnológico. Sin embargo, consolidar esta ganancia exige resolver cuellos de botella y elevar el valor agregado, para que el avance en participación se traduzca en inversión sostenida, productividad y crecimiento más robusto.

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