Inflación afloja en la primera quincena de junio por desplome de frutas y verduras, pero servicios siguen presionando

06:43 24/06/2026 - PesoMXN.com
Compartir:

La baja de la inflación general se apoyó en agropecuarios, mientras la subyacente se mantuvo arriba de 4% por el encarecimiento de servicios.

La inflación en México mostró un respiro al arranque de la segunda mitad del año: en la primera quincena de junio el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se moderó a 3.55% anual, con una variación quincenal de -0.11%, según el Inegi. El dato se explicó, sobre todo, por una corrección a la baja en precios agropecuarios —en especial frutas y verduras— que compensó aumentos visibles en rubros ligados a servicios y turismo.

La comparación con el mismo periodo del año previo confirma el cambio de tono: entonces la inflación quincenal fue de 0.10% y la anual de 4.51%. En esta ocasión, el componente no subyacente retrocedió con fuerza, reflejando la volatilidad típica de los alimentos frescos y su capacidad para mover la cifra general en periodos cortos.

El descenso se concentró en el rubro agropecuario, que bajó 2.65% quincenal, con una caída de 5.24% en frutas y verduras. Entre los productos con mayor incidencia a la baja destacaron jitomate (-23.98%), chile poblano (-28.33%) y huevo (-4.51%), además de ajustes en chile serrano, uvas y plátano. Este comportamiento suele estar asociado a ciclos de cosecha, condiciones climáticas, logística de abasto y recomposición de márgenes en canales comerciales.

Sin embargo, el reporte también dejó claro que las presiones de fondo no han desaparecido. La inflación subyacente —la que excluye energéticos y agropecuarios por su alta volatilidad y que Banco de México sigue de cerca— avanzó 0.19% en la quincena y se ubicó en 4.12% anual, por encima del objetivo puntual de 3%.

Dentro de la subyacente, los servicios se mantuvieron como el principal foco de persistencia, con un aumento anual de 4.57%. En mercancías, los alimentos procesados, bebidas y tabaco subieron 5.13% anual, reflejando que los costos acumulados (insumos, transporte, empaques) tardan más en revertirse, aun cuando algunas materias primas muestren episodios de alivio.

En el corto plazo, la combinación de inflación general dentro del rango objetivo (3% +/- 1 punto porcentual) y subyacente todavía elevada mantiene un balance delicado para la política monetaria: el margen para recortar tasas depende de que la desaceleración se sostenga sin depender exclusivamente de la volatilidad agropecuaria, y de que los servicios —que suelen reaccionar más lento— confirmen una trayectoria descendente.

Turismo, movilidad y consumo: el “piso” de precios en servicios

La primera quincena de junio también incorporó incrementos en conceptos asociados a movilidad y turismo, en un entorno de mayor demanda estacional y por eventos que elevan la ocupación y los costos de traslado. El transporte aéreo repuntó 13.75% quincenal; hoteles, 8.73%; y servicios turísticos en paquete, 4.07%, movimientos que ayudan a explicar por qué la inflación de servicios se resiste a bajar con la misma velocidad que los alimentos frescos. A la par, productos con alta demanda en consumo cotidiano como el aguacate avanzaron 18.51% en la quincena, recordando que la canasta puede enfrentar choques simultáneos: mientras algunas verduras caen, otros alimentos suben por estacionalidad, exportaciones o disrupciones de oferta.

Este patrón es relevante para el ingreso disponible: los hogares pueden percibir alivio en el súper cuando bajan frutas y verduras, pero ese beneficio se diluye si los servicios —transporte, hospedaje, comida fuera de casa— mantienen incrementos por encima del promedio. En términos macro, la persistencia de servicios suele estar vinculada a presiones de costos laborales, rentas, y a un proceso de “traspaso” más lento, lo que puede prolongar la convergencia a la meta.

Hacia adelante, el reto para la inflación no es solo mantener la general dentro del rango, sino lograr que la subyacente confirme una tendencia más clara a la baja. Con un panorama donde la actividad económica se modera, pero los precios de servicios siguen firmes, la lectura principal del dato es doble: el alivio existe, pero aún no es uniforme en todos los componentes que determinan el costo de vida.

En síntesis, la inflación cedió por el ajuste en agropecuarios, mientras el encarecimiento de servicios mantiene la discusión abierta sobre la velocidad de la desinflación y el espacio para decisiones monetarias futuras.

Compartir:

Comentarios