Levy pone el foco en la informalidad: el freno estructural detrás del bajo crecimiento de México

14:17 19/03/2026 - PesoMXN.com
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Levy pone el foco en la informalidad: el freno estructural detrás del bajo crecimiento de México

La economía mexicana carga con un mercado laboral y empresarial dividido, que limita productividad, recaudación y acceso a seguridad social.

En la antesala de la 89 Convención Bancaria, el economista Santiago Levy volvió a colocar un tema incómodo al centro del debate: el bajo crecimiento de México no se explica por una supuesta falta de estabilidad macroeconómica ni por un mal desempeño exportador, sino por un entramado de políticas públicas que, a lo largo de décadas, ha incentivado una economía “partida” entre lo formal y lo informal.

La paradoja, de acuerdo con Levy, es que México logró integrarse con éxito a las cadenas de comercio global —con un desempeño exportador sólido, particularmente en manufacturas—, pero no consiguió traducir esa inserción en mejoras generalizadas de productividad y bienestar. En su diagnóstico, la informalidad no es la causa primaria de los problemas del país, sino el resultado de reglas e incentivos que empujan a empresas y trabajadores a operar fuera de la formalidad, con menor escala, menor inversión y menor adopción de tecnología.

El economista sostuvo que este fenómeno no es nuevo: se trata de un problema de al menos un cuarto de siglo. Su lectura es que, aun con avances en estabilidad financiera, disciplina fiscal relativa y un sector exportador competitivo, la economía mexicana mantiene un “lastre” estructural por la segmentación del mercado laboral y del universo empresarial. En sus cifras, más de la mitad de los trabajadores se ocupa en la informalidad y una proporción abrumadora de los negocios opera fuera del marco formal.

En ese contexto, Levy consideró positivo que México busque el mejor resultado posible en las conversaciones con Estados Unidos sobre el TMEC. Sin embargo, advirtió que, incluso si la negociación concluye favorablemente, el tratado por sí mismo no corregirá el problema de la baja productividad: ya convivió durante años con un crecimiento insuficiente y con un tejido empresarial donde la informalidad se reproduce.

El costo económico de la informalidad: productividad baja y “empresas pequeñas para siempre”

La informalidad suele verse como un problema laboral, pero su impacto es más amplio: condiciona la manera en que nacen, operan y crecen los negocios. Cuando una empresa decide permanecer fuera del régimen formal, típicamente limita su acceso al crédito bancario, a seguros, a cadenas de proveeduría más sofisticadas y a contratos con estándares de cumplimiento. Esto reduce inversión, capacitación y adopción tecnológica, factores directamente ligados a la productividad. En la práctica, muchas unidades económicas quedan atrapadas en una escala reducida, con márgenes estrechos y alta rotación, lo que impide que el crecimiento se “derrame” al resto de la economía.

Desde la óptica de las finanzas públicas, una base productiva dominada por la informalidad también restringe la recaudación y presiona el diseño del gasto social. El resultado es un círculo difícil: menos contribuyentes formales implican menor capacidad para financiar servicios públicos de calidad, mientras que la baja cobertura de seguridad social y la heterogeneidad regulatoria refuerzan la decisión de no formalizarse.

TMEC, nearshoring y el reto interno: oportunidades que no se aprovechan solas

La coyuntura externa ofrece una ventana: la relocalización de cadenas productivas (nearshoring) ha elevado el interés por invertir en México, en parte por su proximidad a Estados Unidos, su plataforma exportadora y su base manufacturera. No obstante, el beneficio potencial depende de condiciones internas. La disponibilidad de energía confiable, infraestructura logística, agua en regiones industriales y certeza regulatoria influyen en la llegada de proyectos; pero, además, el país enfrenta el reto de conectar a más trabajadores y empresas con ese dinamismo exportador. Sin una formalización más atractiva y un entorno que premie el crecimiento empresarial, la inversión puede concentrarse en ciertos corredores industriales sin transformar el resto del tejido económico.

En el sistema financiero, el desafío se refleja en la profundidad del crédito a empresas pequeñas y en la bancarización. El crecimiento de intermediación requiere información, historial y cumplimiento, elementos que la informalidad erosiona. Por ello, el debate sobre productividad no solo atañe a política social y laboral, sino a la capacidad de ampliar el financiamiento, elevar la competencia y fortalecer cadenas de valor locales.

En suma, el planteamiento de Levy apunta a un diagnóstico estructural: México puede mantener estabilidad y seguir exportando con éxito, pero si no corrige los incentivos que sostienen la informalidad, el crecimiento seguirá limitado. El reto hacia adelante es diseñar políticas que hagan rentable crecer en la formalidad —para empresas y trabajadores— y que permitan que las oportunidades del TMEC y del nearshoring se traduzcan en productividad y mejores ingresos de manera más amplia y sostenida.

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