México incorpora al Reino Unido a las preferencias del CPTPP y abre una nueva etapa para el comercio bilateral
La actualización arancelaria publicada en el DOF habilita el trato preferencial del CPTPP para importaciones británicas que cumplan reglas de origen.
México formalizó la incorporación del Reino Unido al esquema de preferencias arancelarias del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), un ajuste que busca dar operatividad plena al Protocolo de Adhesión británico dentro del marco jurídico mexicano. La medida, publicada en el DOF, modifica las tasas del Impuesto General de Importación para que las autoridades aduaneras apliquen al Reino Unido el mismo trato preferencial que ya reciben los demás integrantes del bloque.
El movimiento llega tras un periodo de implementación escalonada: aunque el Reino Unido avanzó en su integración al CPTPP con otros miembros desde 2024, México concluyó sus procedimientos internos el 23 de abril y el protocolo comenzó a surtir efectos para el país el 22 de junio de 2026. En términos prácticos, esto significa que mercancías originarias del Reino Unido podrán ingresar a México con aranceles reducidos o, en algunos casos, exentos, siempre que acrediten origen bajo las reglas del tratado y cumplan los requisitos administrativos correspondientes.
El comercio bilateral ya venía mostrando dinamismo. El intercambio entre México y el Reino Unido alcanzó 5,688 millones de dólares en 2025, de acuerdo con lo reportado en el anuncio base, en un entorno en el que las empresas buscan diversificar mercados y rutas de suministro. Para México, la adecuación normativa apunta a reducir fricciones en el despacho aduanero y a ofrecer certeza a importadores y productores que utilizan insumos británicos, particularmente en cadenas que dependen de componentes especializados.
La Secretaría de Economía también ajustó apéndices para incorporar al Reino Unido en fracciones arancelarias y códigos de preferencia aplicables a productos específicos —incluidos lácteos, quesos, mantequilla y ciertas preparaciones alimenticias—, donde el acceso puede estar sujeto a condiciones particulares y calendarios de desgravación. Según el propio esquema del CPTPP, algunos bienes mantendrán trayectorias de reducción gradual que, dependiendo del rubro, concluyen entre 2027 y 2033.
Implicaciones para precios, competencia y cumplimiento regulatorio
La entrada del Reino Unido al régimen preferencial puede traducirse en cambios puntuales de costos para empresas mexicanas que importan maquinaria, autopartes, químicos finos, equipos médicos o alimentos procesados, siempre que el origen sea elegible. Sin embargo, el efecto final en precios al consumidor suele ser acotado y heterogéneo, porque el arancel es solo una parte del costo: el tipo de cambio, los fletes, los seguros, el almacenamiento y la logística interna tienen un peso relevante, además de la competencia en el mercado local.
Asimismo, el acuerdo publicado deja claro que la preferencia arancelaria no sustituye el cumplimiento de regulaciones no arancelarias. En la práctica, esto implica que siguen vigentes obligaciones como Normas Oficiales Mexicanas, requisitos sanitarios y fitosanitarios, permisos, etiquetado y procedimientos aduaneros. Para el sector privado, el reto operativo estará en documentar de manera consistente el origen CPTPP y evitar contratiempos en revisiones, especialmente en mercancías con cadenas productivas complejas.
En el plano macro, la decisión se inserta en un contexto donde México busca fortalecer su red de acuerdos para sostener exportaciones e inversión ante un comercio global más fragmentado. Aunque el CPTPP no sustituye el peso de América del Norte en la economía mexicana, sí amplía la plataforma de reglas para comerciar con 12 economías (Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Reino Unido, Singapur y Vietnam) y refuerza la narrativa de diversificación, particularmente relevante para sectores que compiten por atraer proyectos de manufactura avanzada.
Para el Reino Unido, la preferencia en México ofrece una vía adicional para colocar bienes con mayor certidumbre tarifaria, en un momento en que empresas británicas han buscado ampliar su presencia en mercados fuera de Europa. Para México, la oportunidad estará tanto en importaciones más competitivas de insumos como en usar el marco del CPTPP para impulsar exportaciones con valor agregado hacia ese mercado, siempre bajo el cumplimiento de reglas de origen y estándares técnicos.
En síntesis, la publicación en el DOF no crea un tratado nuevo, pero sí habilita su aplicación efectiva al Reino Unido y reduce ambigüedades para el comercio. El impacto será gradual y sectorial, con beneficios concentrados donde los aranceles aún eran significativos y donde el cumplimiento documental y regulatorio se gestione de forma eficiente.